Nuestros compromisos

Mayaexplor Tour Operador desea, a través de sus actividades, promover y desarrollar un turismo responsable en Guatemala.

Estamos convencidos de que, respetando una serie de principios concretos que comprometen tanto a los operadores turísticos como a los viajeros, un turismo responsable puede permitirle a un país valorizar su cultura, desarrollarse económicamente y, al mismo tiempo, preservar su entorno natural. ¡Reconciliar al ser humano, la economía y el medio ambiente sí es posible!

Además, este tipo de turismo, al crear una conciencia respetuosa de la diversidad cultural y de los distintos modos de vida, favorece la cercanía y la comprensión entre los pueblos.

Mayaexplor se compromete a respetar el Código Mundial de Ética para el Turismo que promueve un turismo de calidad, respetuoso de las personas, las culturas y el medio ambiente, y que manifiesta la voluntad de fomentar, en todo el mundo, un turismo responsable y sostenible en beneficio de todos.

Para respaldar y precisar este compromiso, hemos elaborado una carta que involucra tanto a nuestro equipo como a los viajeros. carta ética impliquant notre équipe comme les voyageurs.

Nuestra carta ética se fundamenta en nuestra amplia experiencia enecoturismo y turismo responsable  así que en nuestro conocimiento de las particularidades de nuestra región..

  • En ella se exponen nuestros compromisos y se recomiendan una serie de comportamientos responsables a los viajeros que deseen conocer el Mundo Maya.
  • Le permitirá comprender mejor nuestra ética profesional y nuestra visión del viaje.
  • Le ayudará a identificar las particularidades de nuestra región para poder explorarlas y respetarlas de una mejor manera.
  • Esta carta se inscribe:
    1. en las directrices establecidas por el desarrollo del ecoturismo;
    2. en la voluntad de los viajeros (y, pronto esperamos, también de las comunidades locales) de exigir a los operadores turísticos comportamientos responsables. Consideramos, además, que estas prácticas responsables competen tanto al operador turístico como al viajero, ambos actores del viaje, que deben compartirlas de manera complementaria;
    3. en la voluntad de conservar y defender con sinceridad nuestra propia sensibilidad y nuestras propias convicciones. (No hemos querido adherir a certificaciones “alienígenas”, con demasiada frecuencia creadas como parte de estrategias de mercadeo).

“Informarle para avanzar juntos, a través de su bienestar como viajero, hacia el respeto de las poblaciones, de sus valores y de su patrimonio.”

  • Creemos que la mayoría de los comportamientos inadecuados de algunos viajeros se deben al desconocimiento de las particularidades culturales locales y a la falta de información proporcionada por los organizadores del viaje (los especialistas de los países visitados).
  • Las recomendaciones que le proponemos se basan en el principio de información y no de imposición. Sin embargo, estamos convencidos de que, al seguir estas recomendaciones, los viajeros podrán disfrutar aún más de su exploración del Mundo Maya
  • Nos dedicamos con sinceridad a la organización de “viajes inteligentes” y creemos en la ética y en el espíritu responsable de los viajeros que nos confían la organización de sus viajes.
  • Es una cierta visión del viaje la que deseamos compartir con usted:Viajar consiste en descubrir, aprender, respetar, compartir, intercambiar… Y amar a nuestra “Madre Tierra”.
La Carta Ética de Mayaexplor

Conscientes de nuestras responsabilidades como actores del turismo y reconociendo que los viajes turísticos deben organizarse no solo para el desarrollo personal y el bienestar de los viajeros, sino también en beneficio y con respeto hacia la población anfitriona, sus tradiciones, su patrimonio natural y cultural, y su economía, nos comprometemos a respetar y aplicar los siguientes principios:

  • Realizar nuestras actividades turísticas integrándonos plenamente en el entorno local y respetando las particularidades del país visitado.
  • Velar por no interferir en las culturas, tradiciones y creencias locales.
  • Combatir la aculturación de la población anfitriona apoyando y protegiendo sus identidades sociales y culturales.
  • Rechazar toda forma de explotación o humillación y velar por respetar y hacer respetar los derechos de cada persona.
  • Permitir que el país anfitrión y su población se beneficien de manera equitativa de los efectos económicos de nuestra actividad, favoreciendo especialmente el desarrollo de las comunidades locales.
  • Involucrar a la población anfitriona en nuestra actividad turística utilizando, en la medida de lo posible, servicios locales.
  • Remunerar de manera justa a los actores locales.
  • Proporcionar al viajero, antes de su salida, información esencial y referencias importantes sobre el país visitado: estamos disponibles para organizar, antes del viaje, reuniones informativas por teléfono o por WhatsApp.
  • Velar por el bienestar del viajero y por el buen desarrollo de su viaje
  • Realizar nuestras actividades respetando la integridad del entorno natural y contribuyendo a su protección.
  • Limitar el uso del papelLa reducción del uso del papel contribuye a disminuir la emisión de CO₂ y a conservar nuestra selva tropical. Es un acto ciudadano que nos involucra a todos. Hemos desarrollado una política interna orientada hacia el “cero papel”. Presentamos en línea todos nuestros viajes “listos para usar”, enviamos nuestras propuestas a los clientes por correo electrónico y las reservas se realizan también por este medio, entre otros procesos.
  • Velar porque todos nuestros colaboradores y socios adhieran a nuestros principios.

En paralelo, pedimos a nuestros viajeros que se comprometan con un conjunto de comportamientos responsables:

  • Adoptar una conducta que minimice su impacto en el entorno natural.
  • Adoptar una conducta que minimice su impacto en el entorno cultural.

    Por ejemplo, procure mezclarse con la población local con discreción, caminando con calma. Si asiste a celebraciones o fiestas locales, obsérvelas a cierta distancia, a menos que le inviten a participar.

    Tenga la seguridad de que los guatemaltecos saben recibir con gran hospitalidad y delicadeza a los visitantes. Se sienten orgullosos del interés que se les muestra por sus patrimonios cultural y natural. La sonrisa y la amabilidad son, para ellos, las primeras expresiones de un saber vivir y de un carácter cálido que les ha dado la reputación de ser un pueblo especialmente simpático: haga como ellos, sonría y sea “buena onda”.

  • Respetar a la población anfitriona, su cultura, sus costumbres y sus creencias: mostrarse tolerante, indulgente, abierto y comprensivo. Nunca dar la impresión de comportarse como si estuviera “en tierra conquistada”.
  • Mostrar humildad: relativizar sus propios valores y desprenderse de prejuicios, modos de funcionamiento y formas de pensamiento; no imponerlos.

    No compare sistemáticamente la realidad local con la de su país. Evite, sobre todo, insinuar que la organización de la sociedad local debería asemejarse a los modelos occidentales.

    Respete tanto el ritmo de vida local como el carácter de las personas. Mostrar impaciencia o enojo de manera demasiado evidente suele resultar ofensivo y se considera una falta de respeto. Enojarse equivale aquí a “perder la compostura” (¡y a veces resultar algo ridículo!). Recuerde que los guatemaltecos dan muchísima importancia a la sonrisa y a mantener siempre la cortesía. 

  • Apreciar con nuevos ojos lo que se le ofrece a ver.
  • No tomar fotos ni filmar indiscriminadamente y en cualquier circunstancia.

    Se observa con demasiada frecuencia a turistas enfrascados en una búsqueda obsesiva de imágenes. Con enormes cámaras al cuello, algunos “ametrallan” a los habitantes como si fueran animales exóticos. Las poblaciones locales no aprecian en absoluto este comportamiento (aunque lo demuestren muy rara vez). Sea selectivo con sus tomas. Priorice las fotos “generales”. Evite los retratos directos en la calle, a través de las ventanas de su vehículo o desde una lancha motorizada.

    "No somos mitos del pasado, ni ruinas en la selva o en los zoológicos. Somos personas y queremos ser respetadas […]". Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz 1992.

    No viaje constantemente mirando a través del visor de su cámara.

    Antes de tomar una foto de una persona que haya dado su consentimiento, no olvide sonreír, mostrarse amable y agradecer: el retrato que le ofrecen tiene el valor de un obsequio.

  • Pedir autorización para tomar una foto no siempre es suficiente.

    No pague por tomarle una foto a alguien: aquí se considera algo degradante.
    Acepte las negativas con una sonrisa.
    Nunca tome fotografías de niños no acompañados.

  • No prometa enviar una o varias fotos si no está seguro de poder cumplir su compromiso.
  • Aprender algunas fórmulas de cortesía en español (saludos, agradecimientos…).

    ¡No tema utilizarlas! Aquí es casi impensable entrar a un hotel, restaurante o tienda sin saludar, o salir sin despedirse.

  • Evitar comportarse como “Papá Noel ambulante”, incluso cuando la intención sea buena.

    Ofrecer pequeños regalos a personas que no conoce puede interpretarse como un gesto paternalista y condescendiente.

  • Adoptar una vestimenta adecuada.

    Los guatemaltecos otorgan gran importancia a la apariencia. Incluso los más modestos procuran vestirse “correctamente”. Caminar descalzo en la ciudad, vestir de manera descuidada o llevar ropa sucia no generará simpatía. La ropa demasiado ajustada, muy descubierta o excesivamente informal no está bien vista.
    La población local, por respeto, no le hará comentarios, pero podría juzgarle negativamente.

  • Regatear es bienvenido —de hecho, es la norma en los mercados—. ¡Negociar de manera abusiva, no!
  • Favorecer a los artesanos locales y a los pequeños productores al momento de realizar compras.
  • Ser consciente del valor de las cosas.

    Una cámara, una mochila, una lámpara frontal o incluso una prenda de vestir pueden representar para los locales un valor económico considerable. No trate sus pertenencias con descuido frente a otras personas; cuide las puertas, los asientos de los vehículos que utilice, etc. Preste atención a los objetos que le rodean.

  • Respetar el patrimonio natural y cultural:

    - En las reservas naturales, no salirse de los senderos para proteger la flora (y la fauna).
    - Mantener una actitud discreta y prudente durante las visitas a reservas naturales.
    Recuerde que la observación de fauna es más fácil cuando se mantiene el silencio: a menudo se les detecta por el oído.
    - Mantener una actitud tranquila y respetuosa en los parques arqueológicos, incluso si, a veces, la población local no lo hace.
    La mayoría de los sitios arqueológicos de la Guatemala actual fueron antiguos centros ceremoniales, y gran parte de la población maya contemporánea los sigue considerando sagrados.
    - No retirar elementos del patrimonio natural o cultural (piezas arqueológicas, orquídeas, etc.). No comprar estos objetos.
    - En los sitios arqueológicos: no tocar los bajorrelieves, no golpear paredes frágiles con sus mochilas. No escalar estructuras fuera de las rutas indicadas.
    - Respetar las normativas vigentes en reservas o parques naturales.

  • Respetar las normativas vigentes en reservas o parques naturales.

    - No contaminar el medio natural ni dejar residuos no biodegradables, incluso si la población local no está sensibilizada sobre este tema.
    - Siempre que sea posible, privilegiar jabones y detergentes biodegradables, así como detergentes sin fosfatos. Durante las actividades de baño (por ejemplo, en Semuc Champey) y/o al explorar fondos marinos, utilizar protectores solares biodegradables.
    - Llevarse de regreso a casa los residuos más contaminantes y de difícil reciclaje (pilas y baterías, aerosoles, plásticos, etc.).
    - No desperdiciar recursos valiosos como el agua y la energía.
    - Comprar y consumir con discernimiento.
    Tenga en cuenta que muchas especies de la selva tropical y del mar están amenazadas, aunque todavía aparecen en los menús de algunos restaurantes. No consuma carne de tiburón. No consuma carne de animales silvestres: venado, tepezcuintle, etc.
    No compre objetos fabricados con coral.

    La sobreproducción de carne bovina es aquí una causa grave de deforestación (especialmente en la región del Petén).
    Inmensas superficies están destinadas a la ganadería y a la producción de alimento para el ganado, mientras que muchos guatemaltecos padecen hambre por la falta de tierras cultivables. Depende de usted decidir si desea contribuir o no a esta sobreconsumo de carne bovina.

  • Comprender y aceptar la práctica de la propina.

    La tradición de la propina está muy arraigada. Agradecer con dinero a lancheros, choferes, guías, etc., se considera un reconocimiento a la calidad del servicio (como referencia: 3,50 dólares por día y por participante). No dejar nada suele interpretarse como señal de insatisfacción.
    Unas palabras de agradecimiento («muchas gracias por todo»), una sonrisa y un apretón de manos al despedirse de un lanchero, chofer o guía serán gestos muy apreciados.
    En los hoteles, es habitual dar propina al personal que lleva el equipaje (1 dólar por pieza grande). En los restaurantes turísticos, la costumbre es dejar alrededor del 10% del consumo.

  • Informarse sobre las características y realidades locales del país que se va a visitar.

    Lea, navegue por Internet… y recuerde que nuestro equipo está a su disposición para brindarle información sobre nuestra región.