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Estamos convencidos de que, respetando una serie de principios concretos que comprometen tanto a los operadores turísticos como a los viajeros, un turismo responsable puede permitirle a un país valorizar su cultura, desarrollarse económicamente y, al mismo tiempo, preservar su entorno natural. ¡Reconciliar al ser humano, la economía y el medio ambiente sí es posible!
Además, este tipo de turismo, al crear una conciencia respetuosa de la diversidad cultural y de los distintos modos de vida, favorece la cercanía y la comprensión entre los pueblos.
Mayaexplor se compromete a respetar el Código Mundial de Ética para el Turismo que promueve un turismo de calidad, respetuoso de las personas, las culturas y el medio ambiente, y que manifiesta la voluntad de fomentar, en todo el mundo, un turismo responsable y sostenible en beneficio de todos.
Nuestra carta ética se fundamenta en nuestra amplia experiencia enecoturismo y turismo responsable así que en nuestro conocimiento de las particularidades de nuestra región..
“Informarle para avanzar juntos, a través de su bienestar como viajero, hacia el respeto de las poblaciones, de sus valores y de su patrimonio.”
Conscientes de nuestras responsabilidades como actores del turismo y reconociendo que los viajes turísticos deben organizarse no solo para el desarrollo personal y el bienestar de los viajeros, sino también en beneficio y con respeto hacia la población anfitriona, sus tradiciones, su patrimonio natural y cultural, y su economía, nos comprometemos a respetar y aplicar los siguientes principios:
En paralelo, pedimos a nuestros viajeros que se comprometan con un conjunto de comportamientos responsables:
Por ejemplo, procure mezclarse con la población local con discreción, caminando con calma. Si asiste a celebraciones o fiestas locales, obsérvelas a cierta distancia, a menos que le inviten a participar.
Tenga la seguridad de que los guatemaltecos saben recibir con gran hospitalidad y delicadeza a los visitantes. Se sienten orgullosos del interés que se les muestra por sus patrimonios cultural y natural. La sonrisa y la amabilidad son, para ellos, las primeras expresiones de un saber vivir y de un carácter cálido que les ha dado la reputación de ser un pueblo especialmente simpático: haga como ellos, sonría y sea “buena onda”.
No compare sistemáticamente la realidad local con la de su país. Evite, sobre todo, insinuar que la organización de la sociedad local debería asemejarse a los modelos occidentales.
Respete tanto el ritmo de vida local como el carácter de las personas. Mostrar impaciencia o enojo de manera demasiado evidente suele resultar ofensivo y se considera una falta de respeto. Enojarse equivale aquí a “perder la compostura” (¡y a veces resultar algo ridículo!). Recuerde que los guatemaltecos dan muchísima importancia a la sonrisa y a mantener siempre la cortesía.
Se observa con demasiada frecuencia a turistas enfrascados en una búsqueda obsesiva de imágenes. Con enormes cámaras al cuello, algunos “ametrallan” a los habitantes como si fueran animales exóticos. Las poblaciones locales no aprecian en absoluto este comportamiento (aunque lo demuestren muy rara vez). Sea selectivo con sus tomas. Priorice las fotos “generales”. Evite los retratos directos en la calle, a través de las ventanas de su vehículo o desde una lancha motorizada.
"No somos mitos del pasado, ni ruinas en la selva o en los zoológicos. Somos personas y queremos ser respetadas […]". Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz 1992.
No viaje constantemente mirando a través del visor de su cámara.
Antes de tomar una foto de una persona que haya dado su consentimiento, no olvide sonreír, mostrarse amable y agradecer: el retrato que le ofrecen tiene el valor de un obsequio.
No pague por tomarle una foto a alguien: aquí se considera algo degradante.
Acepte las negativas con una sonrisa.
Nunca tome fotografías de niños no acompañados.
¡No tema utilizarlas! Aquí es casi impensable entrar a un hotel, restaurante o tienda sin saludar, o salir sin despedirse.
Ofrecer pequeños regalos a personas que no conoce puede interpretarse como un gesto paternalista y condescendiente.
Los guatemaltecos otorgan gran importancia a la apariencia. Incluso los más modestos procuran vestirse “correctamente”. Caminar descalzo en la ciudad, vestir de manera descuidada o llevar ropa sucia no generará simpatía. La ropa demasiado ajustada, muy descubierta o excesivamente informal no está bien vista.
La población local, por respeto, no le hará comentarios, pero podría juzgarle negativamente.
Una cámara, una mochila, una lámpara frontal o incluso una prenda de vestir pueden representar para los locales un valor económico considerable. No trate sus pertenencias con descuido frente a otras personas; cuide las puertas, los asientos de los vehículos que utilice, etc. Preste atención a los objetos que le rodean.
- En las reservas naturales, no salirse de los senderos para proteger la flora (y la fauna).
- Mantener una actitud discreta y prudente durante las visitas a reservas naturales.
Recuerde que la observación de fauna es más fácil cuando se mantiene el silencio: a menudo se les detecta por el oído.
- Mantener una actitud tranquila y respetuosa en los parques arqueológicos, incluso si, a veces, la población local no lo hace.
La mayoría de los sitios arqueológicos de la Guatemala actual fueron antiguos centros ceremoniales, y gran parte de la población maya contemporánea los sigue considerando sagrados.
- No retirar elementos del patrimonio natural o cultural (piezas arqueológicas, orquídeas, etc.). No comprar estos objetos.
- En los sitios arqueológicos: no tocar los bajorrelieves, no golpear paredes frágiles con sus mochilas. No escalar estructuras fuera de las rutas indicadas.
- Respetar las normativas vigentes en reservas o parques naturales.
- No contaminar el medio natural ni dejar residuos no biodegradables, incluso si la población local no está sensibilizada sobre este tema.
- Siempre que sea posible, privilegiar jabones y detergentes biodegradables, así como detergentes sin fosfatos. Durante las actividades de baño (por ejemplo, en Semuc Champey) y/o al explorar fondos marinos, utilizar protectores solares biodegradables.
- Llevarse de regreso a casa los residuos más contaminantes y de difícil reciclaje (pilas y baterías, aerosoles, plásticos, etc.).
- No desperdiciar recursos valiosos como el agua y la energía.
- Comprar y consumir con discernimiento.
Tenga en cuenta que muchas especies de la selva tropical y del mar están amenazadas, aunque todavía aparecen en los menús de algunos restaurantes. No consuma carne de tiburón. No consuma carne de animales silvestres: venado, tepezcuintle, etc.
No compre objetos fabricados con coral.
La sobreproducción de carne bovina es aquí una causa grave de deforestación (especialmente en la región del Petén).
Inmensas superficies están destinadas a la ganadería y a la producción de alimento para el ganado, mientras que muchos guatemaltecos padecen hambre por la falta de tierras cultivables. Depende de usted decidir si desea contribuir o no a esta sobreconsumo de carne bovina.
La tradición de la propina está muy arraigada. Agradecer con dinero a lancheros, choferes, guías, etc., se considera un reconocimiento a la calidad del servicio (como referencia: 3,50 dólares por día y por participante). No dejar nada suele interpretarse como señal de insatisfacción.
Unas palabras de agradecimiento («muchas gracias por todo»), una sonrisa y un apretón de manos al despedirse de un lanchero, chofer o guía serán gestos muy apreciados.
En los hoteles, es habitual dar propina al personal que lleva el equipaje (1 dólar por pieza grande). En los restaurantes turísticos, la costumbre es dejar alrededor del 10% del consumo.
Lea, navegue por Internet… y recuerde que nuestro equipo está a su disposición para brindarle información sobre nuestra región.
